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Carta de un padre laico a su hijo
Aleph El Simio
Yo no quiero dejarte prisionero de una organización que primero te inyecta el veneno del complejo de culpa, para decirte después que el único antitodo lo tienen ellos. No quiero que te inculquen una moral tan artera que considera más peligrosos un culo o una teta, que una pistola o un artilugio capaz de arrasar una ciudad entera.

Yo no quiero que te enseñen a dividir la humanidad en buenos y malos, en fieles e infieles, en los “nuestros” y el resto. No quiero que tiñan de pecado original tu inmaculada alma, ni que vendan tu niñez a algún desaprensivo de su organización, oculto y a salvo por su jerarquía.

Yo no quiero que maten tu rebeldía con un puñal de resignación, ni que amenacen tu bendita osadía con un infierno a su medida. No quiero que te cambien por tristeza tus toneladas de alegría, que distraigan tu mirada con el más allá del más aquí, que las promesas de vida eterna te hagan olvidar el compromiso frente a la eterna mala vida de los de siempre, que injusto sea normal y hermanos no sean todos, que de tanto mirar al cielo se te olvide el suelo.

Yo no quiero que nadie dirija tu cama, que unos hombres que viven solos te digan lo que es familia, que la justicia social es envidia, el impulso natural lascivia y la libertad pecado. No quiero verte expiar sus culpas, perdido en sus turbas, sin razón ni corazón, tan pendiente de los santos que no veas que todos los demás somos tantos, no quiero que te cambien un beso por un paraíso, ni un abrazo por un latigazo, que te sustituyan la solidaridad por la caridad.

Yo no quiero para ti ni su cielo, ni su infierno eternos, no quiero su bálsamo del no pensar, el bálsamo del perdón por nada, la cadena del complejo de culpa o el látigo del castigo divino, no quiero que compres almas por un plato de lentejas, ni que vistas a los desnudos a cambio de reemplazar al Dios que reza, para ti hijo mío, quiero paz de verdad, paz de humano, paz de hermano, amor de verdad, amor de humano, amor de hermano, esperanza de verdad, esperanza de humano, esperanza de hermano, para ti quiero todas las manos, toda la paz, todas las esperanzas y todo el amor, porque para ti deseo que todos los seres humanos sean tus hermanos, sin distinción de raza, sexo o credo, para ti quiero la plenitud de ser humano, hermano, entero y sin miedo.

LINK: Julia Ardon
 
Carta abierta a Leonardo Garnier

Francisco Robles
Leonardo Garnier Rímolo

Ministro de Educación

Estimado don Leonardo,

De joven tenía la costumbre de leer cada jueves su columna “Subversiones”. Algunas veces compraba La Nación, pero la mayor parte del tiempo le pedía a mi mamá que me recortara la “cinta” de su columna del periódico del trabajo. Muchas de ellas siguen engrapadas a mis agendas viejas.  Incluso en el año 2005, junto con otros amigos, organizamos un foro sobre participación política en el TEC y lo tuvimos a usted como conferencista invitado.

Sin embargo, esas columnas parecieran ser sólo parte de las agendas viejas, de esos recuerdos que aún guardo y nada más.

Hoy, las Universidades Públicas demandamos un mínimo de financiamiento para poder trabajar y usted propone una disminución histórica del presupuesto universitario, so pretexto de la “crisis” fiscal, los “salariazos” o el “aumento” del “gasto” por estudiante.

Pero don Leonardo, hace unos años usted mismo señalaba que “[u]sar como excusa que “el dinero no alcanza”, lo único que significa es que el Gobierno tiene cosas más importantes en las que gastar esa plata, que la educación no está dentro de sus prioridades. Y esa, es una proclama de ignorancia e irresponsabilidad de magnitudes históricas.” (LN; 24/10/2002).

 
400 Cigarros
 
Vamos con la U publica!!!
 
Inmigrantes
 
Ingredientes Artificiales

Lena Zuñiga
Los ticos somos una especie exótica. En total somos menos de cinco millones, y yo vivo en un estado donde hay 36 millones de personas, entre ellos un montón de Mexicanos que ya a nadie le hacen gracia. Lo mismo pasaba en Montréal, donde los centroamericanos éramos todavía más raros, como loras estridentes. Ni qué decir en Sudáfrica, donde una vez me preguntaron a quemarropa exactamente de qué color era yo.

Pero gracias a las artes e inversiones del ICT, los buses tapados de verde y ruedas de carreta que me provocan convulsiones cognitivas, Costa Rica es ahora mundialmente conocida y admirada en diferentes calidades. Incontables ciudadanos del mundo han viajado a quemarse las nalgas a las costas del Pacífico Norte, a respirar el humo desconcertante de San José, a pescar peces y putas desde un yate en el Pacífico central, a ver nubes en donde se supone que está el Arenal y a fumar la carrasposa pero apacible cepa de marihuana que hace posible la vida en la costa del Caribe. Siendo así, en todas las reuniones que requieren tener una copa de vino en la mano me toca tener una conversación sobre la patria.

Mi conversación favorita es en la que yo, una mujer cafecilla y francamente enana, del tercer mundo, debo tener idea de cómo es la verdadera vida. Según mi interlocutor en esta conversa yo sé regatear en el mercado latino, sé defenderme en los peores barrios y he sobrevivido quién sabe qué calamidades socioeconómicas. Con otros interlocutores se supone que he lavado ropa en una piedra de río, he abierto una trocha con un machete, o sé distinguir una culebra de un sapo venenoso. Un tercer interlocutor piensa que pasé una niñez idílica surfeando en aguas calientitas y balancéandome en las ramas de los árboles con los monos. Rara vez tengo corazón para contarles de mi vida de niña nerda y urbana de clase media, con miedo a las alturas y a los bichos, que creció para andar en tacones y tomar whisky con dos hielitos, y no este Merlot mediocre que tengo en la mano, y nunca levantar una escoba en ocasión que no fuera de vida o muerte, o sea, para espantar un ratón.

 
Matrimonio Gay en Argentina
Eduardo Galeano
Pasando los días y todavía estamos celebrando. Ojalá cunda el ejemplo.
Esta ley argentina, matrimonio legal para todas y todos, es un triunfo de la diversidad y una derrota de la hipocresía que nos invita a vivir obedeciendo y a morir mintiendo.
Gracias, gracias mil, a los que han sabido ser más fuertes que su miedo y no se han achicado ante el gigantesco espectro de la Inquisición, que siempre tiene a mano los fósforos y la leña
 
Matrimonio Gay
 
Seguiremos luchando
"Seguiremos luchando por nuestros derechos, con dignidad, y, moriremos con por estos derechos, con ley o sin ley", puntualiza el comunicado.
Responsabilizaron al Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa lo que en el presente y futuro suceda con los indígenas del país, finalizando con la siguiente nota:
"Somos los dueños habitantes de esta madre tierra, no actuamos guiados por ningún Partido Político, es la lucha por nuestros derechos y culturas ancestrales y milenarias lo que nos mueve, sólo los intereses mezquinos, ven en nuestra lucha las banderas electorales, que poco nos conocen, por eso nos discriminan".

LINK: Cuasran
 
Feliz
 
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